La manicura clásica es el servicio que nunca falla: el que reservas cuando quieres manos cuidadas y un color perfecto sin técnica compleja. A domicilio funciona igual que en el estudio, pero cambiando la silla de la peluquería por tu sillón: la nail artist monta su mesa portátil, te pregunta forma y color, y se pone manos a la obra.
Qué incluye la manicura clásica
- Corte y limado de uñas en la forma que prefieras (cuadrada, almendra, redondeada).
- Cutículas: empuje con Removedor suave y limpieza con alicate esterilizado.
- Lavado y desengrasado de la uña antes del esmalte.
- EsmaLte en dos capas + top coat rápido, con el color que elijas de la carta.
- Aceite de cutículas al terminar y consejos para que dure más.
Para quién es ideal
Para quien mantiene su manicura cada dos o tres semanas, para la primera cita si no te han hecho nunca una manicura profesional, y para quienes no quieren gel ni semi: solo uña natural bien cuidada y esmalte normal. También es la opción habitual para mayores o personas con movilidad reducida, porque la sesión es corta, tranquila y en casa no hay esperas ni traslados.
Cómo funciona el servicio a domicilio
Reservas desde el formulario (gratis y sin compromiso), y te escribe una nail artist de tu zona con disponibilidad y precio cerrado. El día de la cita sube con mesa, luz LED portátil, herramientas esterilizadas y la carta de esmaltes. Solo hace falta una mesa, una silla y, si es posible, un enchufe cerca. El desplazamiento en Las Palmas de Gran Canaria y área metropolitana está incluido en el precio orientativo.
Precio orientativo
La manicura clásica a domicilio ronda los 15–20 € según barrio y profesional, con desplazamiento urbano incluido. Si te apetece estirar el resultado, combina la cita con la manicura semipermanente, o pide la versión exprés si el tiempo va justo. Pedir cita te lleva directo al formulario.


